Rol del mentor en el proceso de aprendizaje

El rol del mentor es múltiple y varía en su foco dependiendo del tipo o aplicación del programa de mentoring y también de la relación única entre mentor/mentee. Obviamente no es el mismo en un programa, por ejemplo, para Facilitar la Diversidad, promoviendo el acceso de la mujer a posiciones directivas, que otro de Sucesión de Altos Directivos.

El mentoring es situacional en el sentido de que el mentor ajusta su conducta a la situación, tarea, meta y disposición al aprendizaje del mentee.

El desempeño del rol del mentor para apoyar el proceso de aprendizaje y desarrollo del mentee se comprende con facilidad a partir del sencillo modelo de la zona de confort.

La mayoría de las personas preferimos permanecer en la zona de confort, porque en ella nos sentimos competentes y tenemos la sensación de controlar la situación. Sentimos la certidumbre de podernos desempeñar hábilmente y, así, conseguir resultados.

Cuando abordamos una situación nueva o un proceso de desarrollo, como por ejemplo un proceso de mentoring, tanto el mentor como el mentee suelen experimentar situaciones en las que se encuentran inseguros, inciertos y pueden experimentar su torpeza ante determinadas situaciones generada por la insuficiencia de algunas de sus competencias. Estas situaciones – de aprendizaje- pueden generar algún grado de frustración, inseguridad e, incluso, miedo.

En esa situación se presentan tres alternativas. Una es el retorno a la zona de confort, lo que supondría abortar el proceso de aprendizaje. Otra es la escapada poco reflexiva hacia delante, que podría conducirnos a la zona de pánico. En esta zona el aprendizaje puede llegar a bloquearse por el pánico, una emoción que roba el control a la función ejecutiva de nuestro cerebro. Dependiendo de nuestra personalidad y de los niveles de madurez y experiencia mostramos diferente tolerancia a la cantidad de inseguridad y reto que podemos asumir antes de entrar en la zona de pánico. La alternativa viable es la de permanecer en la zona de aprendizaje o de reto equilibrado.

El rol del mentor es, por tanto, crear un proceso de aprendizaje seguro y productivo, al tiempo que ayuda al mentee a entender y aceptar que el aprendizaje y desarrollo puede ser una actividad difícil y a menudo incómoda.


Los dos roles básicos del mentor

A lo largo de todo el proceso de mentoring el mentor desarrolla dos roles básicos: el de facilitador -facilitando un buen proceso de aprendizaje- y el de modelo a seguir -demostrando sus valores y habilidades personales y profesionales.

Facilitar es una palabra clave en la metodología de mentoring. Facilitar significa hacer fácil algo a alguien. El mentor hace más fácil el aprendizaje y el desarrollo al mentee de lo que sería si lo hiciera él solo. Para el mentor esto significa ser consciente de la situación actual, habilidades y necesidades de aprendizaje del mentee. También significa ser capaz de navegar entre los muchos roles específicos que el mentor necesita adoptar para satisfacer las necesidades del mentee.

Ser un modelo de rol se asocia frecuentemente con la definición más clásica de mentor. Cuando el mentor es elegido por la organización es, obviamente, porque se le considera como un buen ejemplo de los valores, habilidades y competencias que la organización desea desarrollar y promover. Por tanto, el mentor tiene la responsabilidad de demostrar que es un buen modelo de rol ya que el mentee estará expuesto a esa influencia.


Resumen

El entorno VUCA en el que nos estamos adentrando favorece la obsolescencia de los conocimientos y experiencias que poseemos en este momento. La habilidad o capacidad más valorada será la de aprender a aprender.

El mentoring es una disciplina efectiva y probada para preservar, difundir e incrementar el conocimiento y la experiencia organizacional.

La elección de mentores -y su entrenamiento si no disponen de las habilidades necesarias para desempeñarse con efectividad- es un elemento clave en el proceso de mentoring.

El mentoring es situacional en el sentido de que el mentor ajusta su conducta a la situación, tarea, meta y disposición al aprendizaje del mentee.

El mentor desempeña dos roles básicos: facilitar el aprendizaje del mentee y constituir un modelo de rol para el mentee.


“En cada instante eliges las intenciones que conformarán tus experiencias y los asuntos en los que enfocarás tu atención. Si los eliges inconscientemente evolucionarás inconscientemente. Si los eliges conscientemente evolucionarás conscientemente”. – Gary Zucav



Jaime Bacás, Socio de Atesora Group